Dilemo.
Trabajo y Finanzas

¿De asalariado a autónomo por más dinero? Peligros y números reales

Dictamen publicado el 25/09/2026
¿De asalariado a autónomo por más dinero? Peligros y números reales
Caso planteado "Llevo tres años con contrato indefinido en mi empresa ganando 1.400 euros netos al mes, pero ahora mi jefe me ha propuesto pasarme a autónomo prometiéndome que facturaré unos 2.300 euros brutos por hacer exactamente lo mismo. Sé que sobre el papel parece más dinero, pero entre la cuota de la Seguridad Social, las retenciones de IRPF y perder el derecho a finiquito y paro, tengo muchísimas dudas de si salgo ganando o perdiendo. No sé si aceptar para intentar llegar más desahogado a fin de mes con la subida del alquiler o si negarme, con el miedo a que no me renueven y me quede sin nada."

Es comprensible que sientas una mezcla de tentación y temor ante esta propuesta. La presión del coste de vida actual y la subida de los alquileres empujan a buscar cualquier vía de desahogo financiero, y ver sobre la mesa una cifra de 2.300 euros frente a 1.400 euros resulta muy atractivo a primera vista. Sin embargo, detrás de esa aparente mejora se esconden realidades fiscales y laborales que debes sopesar con frialdad.

El espejismo financiero: los números reales de facturar 2.300 euros

El error más habitual al comparar un salario neto con una facturación bruta es olvidar los gastos fijos e impositivos asociados al trabajo por cuenta propia. Analicemos qué ocurre realmente con esos 2.300 euros brutos al mes:

  • Cuota de autónomos (RETA): Salvo que puedas acogerte a reducciones temporales iniciales, la cuota mensual según el tramo de rendimientos netos rondará entre los 260 y los 310 euros al mes.
  • IRPF y liquidaciones trimestrales: Al emitir factura, se te aplicará una retención (generalmente del 15%, o del 7% si eres nuevo autónomo), pero en tu declaración anual de la renta tributarás por el beneficio real. Esto supondrá entre un 15% y un 20% de tus ingresos netos.
  • Gastos de gestión: Salvo que seas experto contable, necesitarás una gestoría para presentar modelos trimestrales de IVA e IRPF, sumando entre 50 y 80 euros mensuales.
  • El factor vacaciones y festivos: Como asalariado cobras 12 o 14 pagas completas con 30 días naturales de vacaciones remuneradas y festivos cubiertos. Como autónomo, si no trabajas un mes, no facturas nada. Si repartes los ingresos de 11 meses entre 12, la media mensual cae en picado.

Tras descontar cuota, impuestos, gestoría y prorratear las vacaciones, tu rendimiento neto real apenas rondará entre los 1.350 y 1.500 euros mensuales. Es decir, te quedarías prácticamente igual o incluso perdiendo poder adquisitivo, pero asumiendo todos los costes y riesgos.

El aspecto legal: la figura del falso autónomo

Hacer exactamente lo mismo que hacías en plantilla, con el mismo horario, herramientas de la empresa y directrices de un único cliente encaja plenamente en la figura de falso autónomo. Esta práctica es un fraude a la Seguridad Social en la legislación laboral vigente.

Para la empresa supone un ahorro enorme: eliminan su cotización patronal (alrededor de un 30% adicional sobre tu sueldo base) y se desentienden de responsabilidades por bajas médicas o accidentes de trabajo.

La falsa amenaza del despido

Tu temor a que "no te renueven" carece de base legal: un contrato indefinido no se renueva, simplemente continúa en vigor. Para prescindir de ti tras tres años, la empresa tendría que ejecutar un despido formal:

  • Indemnización acumulada: Si te despiden de forma improcedente, te corresponden legalmente 33 días por año trabajado, lo que equivale aproximadamente a 3 meses de salario íntegro.
  • Derecho a desempleo: Tendrás acceso inmediato a la prestación contributiva por desempleo generada durante tus tres años de cotización.

Si aceptas voluntariamente darte de baja en la empresa para hacerte autónomo, renuncias a toda tu antigüedad, a cualquier derecho a indemnización y a la protección por desempleo ordinario si el cliente decide rescindir la relación mercantil dentro de dos meses.

Veredicto y recomendación

La oferta no es una oportunidad de crecimiento, sino un traspaso de costes y riesgos laborales desde la empresa hacia ti por un incremento neto insignificante o negativo.

Recomendación clara: No aceptes el cambio. Responde de forma asertiva indicando que prefieres mantener tu relación laboral mediante contrato por cuenta ajena. Si la empresa desea retener tu talento y ayudarte con la subida del coste de vida, el camino profesional y legal adecuado es negociar una revisión salarial dentro de tu contrato indefinido actual.

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